Todo empezó cuando a sus 3 años de edad, observó los giros de su tía practicando el taekwondo, nació en ella la “chispa” de aprender lo mismo, expresó su curiosidad, y fue entonces cuando experimentó por primera vez el traje y las clases de este arte marcial.
Luciana estuvo practicándolo hasta los 5 años; luego lo dejó por unos tres. Fue en el 2016 cuando su madre influyó con un simple pero significativo acto, reavivó su interés: le mostró una foto de ella practicando taekwondo de pequeña. Esto generó en Luciana la decisión de retomarlo y dedicarle constancia.
Trayecto
Desde aquellos 8 años hasta la actualidad, Luciana ha seguido un largo y complejo proceso de formación, digno de admiración. Un ejemplo de su determinación se evidenció durante la reciente pandemia. Para seguir entrenando, en plena temporada de aquel virus y pocos compañeros, tuvo que adaptarse a un único grupo pero diverso de estudiantes de aproximadamente 20 años, practicando muchas veces con compañeros cuya fuerza no era ideal para alguien de 12 años. Sin embargo, siempre se encontraría con una persona especial para ella en el trayecto, así como el soporte de sus padres o de su coach; en este caso, fue en su compañera de academia, Nayeli Yupanqui, sería su aliada especial. Compartían edad, medición de fuerza y oportunidades en el rubro, lo que las llevó más adelante a entrar juntas a la Selección Nacional y forjar una simple amistad.
Competencias:
Como resultado de su esfuerzo y espectacular rendimiento, Luciana ha tenido la oportunidad de participar en variedad de competencias tanto a nivel nacional como internacional: Empezó en 2018 con “Talentos Perú“, donde obtuvo el primer puesto. En ese mismo año, volvió a competir en “Zona Centro”, logrando el segundo puesto. En enero de 2022, pasó el examen para cinturón negro y comenzó a participar en el Ranking Nacional, donde ganó el primer puesto en las 4 veces del año, lo que le valió la llamada de la anhelada Federación.
En 2022, viajó a Río de Janeiro para la “Copa Presidente“, donde obtuvo el segundo puesto, y más tarde a Costa Rica para el “Mundial Cadete”, donde se llevó la medalla de oro. A pesar de todos sus increíbles logros, es en el “Panamericano Cadete 2023” , en el que Luciana sufre un “bajón”. Tras pasar la clasificación, viajó para participar en la competencia y quedó en tercer puesto, algo que no le había pasado antes, lo que afectó su rendimiento y aspecto emocional, ausentándose de los entrenamientos. Esta nueva experiencia fue de aprendizaje, y el mal rato que vivió no fue por mucho, su profesor de la Federación, le advirtió que si dejaba la constancia, la expulsarían. Regresó con fuerza y ese mismo año, viajó a Cuba para la base de entrenamiento y participó en el “Havana Open”, obteniendo el tercer puesto. En Costa Rica, clasificó nuevamente para los “Panamericanos Juveniles” con el segundo puesto; en México, obtuvo el tercer puesto en Querétaro y el primero en Jalisco. En Italia, llegó a los octavos de final en el “Campeonato Junior”, y cerró el año en Brasil con el primer puesto en la “President’s Cup Brazil”. Hace pocos meses, participó en el “Open 2024” en España, quedando en cuartos de final, y en el “Ranking Mundial de Ecuador”, logrando el tercer puesto, así como en los “Juegos Bolivarianos”, donde llegó a octavos de final.
Estas competencias son espacio de nervios y estrés incontrolables, pero nuevamente se encuentra su madre, quien por ejemplo permanece en su asiento hasta tardes horas del día para ver a su hija competir, un apoyo definitivamente incomparable con el que Luciana sostiene estar plenamente agradecida.
Régimen deportivo:
Ahora, ya sabemos que cualquier deporte en otras palabras, es la denominación de “disciplina”, pero ¿Qué tan “rigurosa” es la exigencia en el taekwondo? Luciana nos comenta que debe dedicarle bastante tiempo a la semana, es por ello que antes le dedicaba 4 horas diarias, ahora debido a su actual lesión, le está costando dos horas diarias. Además, debe realizar un pesaje antes de las competencias y otro aleatorio justo antes de participar. Si no cumple con el rango requerido en ambas, la eliminan automáticamente, es por ello, que la mayoría de competidores incluída Luciana, toman la previsión de no comer durante esos dos días.
Sus padres siempre están presentes para darle un soporte en su constancia y compromiso personal, por eso también, la acompañan a tempranas horas de la mañana para realizar su cola en los días de pesaje.
Fuentes de inspiración:
Para Luciana es fundamental contar con fuentes de inspiración. Ella tiene tres ídolos peruanos, quienes de hecho son sus compañeros de la “VIDENA” y algunos de la Academia “Perú Taekwondo”: Camila Cáceres, a quien admira por su resistencia; Franco Aurora, su referente para los giros; y Ana Crisóstomo, por su elasticidad. “Con tantos méritos que han logrado, y siendo peruanos”, la joven taekwondista se inspira al aprender sobre sus técnicas y los considera ejemplares en su carrera que “apenas está comenzando”.
En la entrevista, Luciana nos habló sobre sus orígenes, experiencias competitivas y sentimientos personales. A medida que se iba creando un espacio de confort, nuestra maravillosa compañera, abriéndose con confianza, nos comparte un punto de reflexión importante: Luciana ha pasado por momentos de inseguridades, al igual que muchos de nosotros. Observando a sus ídolos, inicialmente los veía como una fuente de inspiración, pero esto se transformó en una presión para compararse con ellos. Con la ayuda de su entrenador y el tiempo, Luciana descubrió que en realidad es normal sentirse así. Aunque es complicado a veces, ella nos aconseja con un gran mensaje para cuando nos identifiquemos en una situación similar: “Ves a los grandes logrando muchas cosas, pero tú, a tu edad, puedes lograr lo mismo, menos, o hasta más.” Ella empezó desde muy chica, ahora se encuentra en la categoría Juveniles específicamente en -55kg, preparándose para su siguiente competencia internacional en Julio. ¿Cuál es el secreto? Este personaje fue creando poco a poco sus personalizados patrones, sin adaptarse al de sus ídolos, desarrollando su propio estilo, y autentificando su técnica de “Kyorugi” .

Luciana aparte de ser una apasionada por el taekwondo y buena estudiante, es una chica muy honesta, con habilidades comunicativas, le encanta formar nuevas amistades y conectar con su entorno social.
¿Qué podemos extraer?
Como bien dice el entrenador de Luciana, Amaranto Delisle: “Todo es cuestión de tiempo” y la esencia que uno tiene, es la diferencia del resto.
Claramente esta es una historia que merece ser reconocida por muchos de nosotros, apoyemos los talentos de nuestra comunidad y tomemos inspiración en los méritos del resto, para crear y concretar los nuestros propios. Este es un ejemplo de valores como perseverancia y constancia. Y tú, ¿Te animas a seguir el ejemplo de Luciana?
Fuentes: entrevista a Luciana Bello.
Foto: cortesía de la Federación.